El plan de Mou se desmorona tras la roja de Huijsen
En el Metropolitano, bajo la luz de los focos y el ruido de la afición, el Real Madrid cayó derrotado ante el Atleti. La expulsión de Huijsen cambió el rumbo del duelo y obligó al cuerpo técnico a replantear su estrategia para futuros partidos.
El cuerpo técnico había apostado a un duelo largo para dañar el contragolpe del rival en el tramo final. La idea era aguantar la presión del Atleti en la primera parte y, cuando el desgaste apareciera, lanzar el ataque con velocidad.
Para Mourinho, el plan de partido iba bien hasta que dejó de ir bien, concretamente hasta el penalti cometido por Huijsen sobre Giuliano que provocó el primer gol del Atleti y también la expulsión del central. La roja fue justa, al ser último hombre y ocasión manifiesta de gol, y dejó a los blancos con un hombre menos durante más de 40 minutos.
Consecuencias de la expulsión
Esa inferioridad numérica inclinó el campo a favor del Atleti más de lo que el Madrid pudo soportar. Con diez, el Real fue claramente superado y terminó encajando dos goles, lo que confirmó la fragilidad del equipo para dominar los partidos.
El cuerpo técnico también se quejó de la no expulsión de Cuti Romero y Kang‑in Lee, que, según ellos, hubieran beneficiado a los blancos. Aun así, creen que, sin esas decisiones, el Madrid estaba ejecutando el plan de Mou.
Próximos retos de Mourinho
Mourinho ha revisado concienzudamente el encuentro para extraer conclusiones. Señala que la dificultad del equipo para dominar partidos se repite, por lo que ajustará su enfoque antes del próximo duelo vital: el Clásico del Camp Nou el 25 de octubre.
El técnico portugués espera que, tras los retoques, la velocidad de sus hombres de ataque, especialmente con la entrada de Diomande, marque la diferencia en el segundo tiempo de futuros encuentros.
En definitiva, la derrota sirve como autopsia para el Real Madrid: valorar lo que se hizo bien, corregir lo que falló y preparar el próximo desafío con la mirada puesta en la victoria.