El Gol Norte revive la magia de Carles Rexach y sus recuerdos
Desde la tribuna del Camp Nou, el autor recuerda cómo el Gol Norte de Carles Rexach iniciaba contraataques por la banda derecha, una escena que ahora vuelve a brillar con el anuncio del documental ‘Correr es de cobardes. Leyenda Rexach’ que se emitirá la próxima semana.
Estilo y recuerdos de Rexach
Siempre tuve una gran devoción por Carles Rexach. Me encantaba cómo jugaba, especialmente sus amagos antes de pasar en profundidad el balón a Quimet Rifé. Sus voleas y sus centros en rosca con el interior del pie, no con el empeine, recordaban el estilo de Johan…
Guardo como una reliquia la entrada de su partido de homenaje ante la selección argentina, que compré pese a tener ya el pase de prensa. También conservo las páginas de mis crónicas en Catalunya Express, en especial la del día del Beveren, cuyo título se extendía a diez columnas: ‘Charly ya conoce el camino de Basilea’. Además, la camiseta que el propio jugador utilizó la noche del Anderlecht, el 1 de noviembre de 1978, la mantengo enmarcada junto a la fotografía con Sòria, César, Arbós, Visa, Boix Trosses y otros compañeros del Cata Ex.
Documental y reconocimientos
La próxima semana presentará el documental ‘Correr es de cobardes. Leyenda Rexach’, que mostrará imágenes del pasado y del presente del exjugador. Será emocionante volver a ver esas escenas y reconocer por qué Charly se merece la Creu de Sant Jordi.
Algunos ya solicitan formalmente un espacio para él en el Museu del Barça, una iniciativa que, desde mi punto de vista, sería un acierto. La idea de un reconocimiento oficial se refuerza con la frase ‘Siempre he sentido una gran devoción por él’, que aparece en mis notas.
Trayectoria y legado
Carles Rexach debutó con 18 años bajo la dirección de Vicenç Sasot, el 25 de abril de 1965 en El Sardinero, donde el Barça ganó 0‑4 y él anotó el cuarto gol. Jugó únicamente para el Barça, vistiendo la camiseta en 449 ocasiones y marcando 122 goles.
Hace unos días explicó en esta misma sección su ‘hat‑trick’ ante el Feyenoord en la Copa de Europa, una de las noches más memorables del club. Tras colgar las botas entrenó a los juveniles y fundó la escuela TARR junto a Torres, Asensi y Rifé, sembrando la idea de una cantera que más tarde daría La Masia y, bajo su influencia, fichó a Leo Messi.
En 1988 pasó al primer equipo como segundo entrenador de Luis Aragonés y, con la llegada de Johan al banquillo, se convirtió en su mano derecha durante los años dorados. Después de una breve etapa en Japón con el Yokohama Flügels, volvió al Barça como asesor deportivo junto a Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu. Desde mi posición en la tribuna del Gol Norte, recuerdo sus contraataques por la banda derecha como la luz blanca que iluminó una época en la que el equipo ganaba poco, pero ver a Charly era motivo de orgullo.