El expresidente Granada, Quique Pina, recibe prisión por fraude fiscal
Mientras el expresidente del Granada, Quique Pina, se mostraba como gestor de clubes y mediador de fichajes, la Audiencia Nacional lo condenó este lunes a dos años y medio de prisión por cinco delitos fiscales que implican un fraude superior a 2,8 millones de euros, según una imagen de archivo de EFE.
Sentencia a la hermana
Los magistrados de la Sección Segunda también condenaron a la hermana de Pina, Elena Pina, a la misma pena de dos años y medio, considerándola cooperadora necesaria en la actividad defraudatoria. La atenuante de dilaciones indebidas se aplicó a ambos. El tribunal consideró que la participación de Elena fue esencial para la ocultación de los ingresos.
Responsabilidad civil y multas
En el ámbito civil, la Audiencia Nacional obligó a los dos a pagar solidariamente a la Agencia Estatal de Administración Tributaria la suma de 2.858.215,20 euros, correspondiente a los importes defraudados, y les impuso multas por 1,4 millones de euros. Las multas ascienden a 1,4 millones de euros, reforzando la sanción económica. El fallo subraya la responsabilidad compartida.
Según la sentencia, Pina no presentó declaración del IRPF en 2012, 2013, 2014 y 2015; la de 2016 se presentó en marzo de 2018 con datos que no coincidían con la realidad, tras haber sido detenido y registrado su domicilio y sus sociedades mercantiles. La declaración presentada en 2018 contenía cifras que no reflejaban los ingresos reales obtenidos por Pina. La Audiencia señaló que la conducta de Pina y su hermana constituyó una cooperación necesaria para la defraudación.
El tribunal señaló que Pina fue presidente del Granada desde noviembre o diciembre de 2009 hasta junio de 2016, ejerciendo como administrador con autorización en sus cuentas bancarias. Durante ese periodo se dedicó a la intermediación en el mercado de futbolistas profesionales y a la gestión de clubes de forma habitual, utilizándose como medio de vida. Utilizó las sociedades instrumentales Calambur Intermediaciones y Quique Sport para canalizar los ingresos y ocultar su origen.
«Con ánimo de procurarse un ahorro fiscal ilícito, durante los ejercicios 2012 a 2016, ocultó intencionadamente a la Agencia Tributaria los rendimientos derivados de su actividad económica como gestor de clubes de fútbol», afirmó la sentencia. El tribunal describió la maniobra como una "cuidadosa estrategia" para eludir la tributación.
El desglose de la cantidad defraudada muestra 524.404,28 euros en 2012, 195.656,24 euros en 2013, 645.753,36 euros en 2014, 441.251,49 euros en 2015 y 1.051.149,73 euros en 2016, totalizando 2.858.215,20 euros. La sentencia deja clara la obligación de restitución y el carácter del delito.