El caos financiero impulsa a Granada a apostar por la cantera
Granada vive una dualidad entre el caos económico que lo obliga a un límite salarial de poco más de 4 millones de euros y la épica de una cantera que ha empezado la temporada con partidos dinámicos que entusiasman a sus seguidores, aunque el equipo de Pacheta aún no ha conseguido una actuación redonda.
Reconstrucción bajo restricciones financieras
El club se encuentra atrapado en un proceso de venta a un grupo norteamericano que no se ha materializado, arrastrando problemas económicos desde la etapa de Quique Pina y los Pozzo. Con pérdidas de 20 millones en dos temporadas, la entidad no puede permitirse gastos mayores y ha optado por un mercado de bajo coste, mayoritariamente compuesto por futbolistas libres y canteranos.
Jóvenes que marcan la diferencia
El poder de la cantera ha permitido a Pacheta promocionar perfiles que antes resultaban inaccesibles. Entre los cuatro nombres que ilusionan al granadinismo están Owen Emeka, Bourama Dembelé, Marvel Chinaza y Mario Jiménez Gambín. Emeka, internacional con España en categorías inferiores, renovó hasta 2029 con una cláusula de rescisión de 15 millones después de que el Real Madrid mostrara interés.
Dembelé, central potente, firmó el pasado verano una extensión hasta 2030. Jiménez Gambín, versátil en la banda derecha, recibió una renovación de tres temporadas en junio con la intención de pasar progresivamente al primer equipo. Chinaza, delantero nigeriano que llegó desde la sexta categoría española, obtuvo un contrato hasta 2030 tras convertirse en máximo goleador en la Primera División Extremeña.
Estrategia táctica y primeros resultados
Pacheta mantiene una idea de juego basada en el 4‑3‑5, aunque experimentó con una defensa de cinco en Zubieta, reconocimiento que admitió en rueda de prensa y que corrigió en el siguiente encuentro en El Plantío. Allí alineó a José Arnáiz, Rodelas y Gambín en los extremos, con Gumbau, Alcaraz y Alemañ en el centro del campo.
El primer triunfo del equipo en El Plantío llegó gracias al orden colectivo, tras una fase inicial donde Granada fue el peor equipo de la liga entre el pitido inicial y el minuto 30, según la propia evaluación del entrenador.
La política de fichajes se ha reflejado en traspasos como el de Suleymane Faye (cedido al Lorient), Óscar Nassei (central del Real Madrid Castilla) y Bryan Zaragoza, cuyo pase al Bayern de Múnich generó una entrada cercana a 15 millones en la caja granadinista.