El Bernabéu se vuelve enemigo y aúlla contra Vinicius
En el Bernabéu, casa del Real Madrid en Madrid, el brasileño Vinicius ha pasado de ser aplaudido en su primer partido en Chamartín a recibir constantes pitos de la afición, incluso tras perder el balón en los primeros quince minutos contra el Inter de Milán y ser sustituido por Mourinho en el minuto 87.
Aplausos que se convirtieron en abucheos
En su debut en Chamartín, la afición aplaudió a Vinicius, pero en cuestión de minutos el ánimo cambió y los seguidores empezaron a pitirle. De hecho, el mismo patrón se repitió frente al Inter de Milán; antes de que transcurriera un cuarto de hora, perdió el balón en una jugada personal y el Bernabéu respondió con una lluvia de silbidos.
El punto álgido llegó cuando Mourinho sustituyó a Vinicius en el minuto 87; el Bernabéu estalló con una sonora bronca que no se apagó. Ni el cariño del entrenador ni el respaldo del club lograron revertir la hostilidad, una situación que se gestó la temporada pasada y que, según los observadores, no muestra señales de mejora.
A pesar de la presión, el brasileño mostró facetas defensivas: recuperó nueve balones en el encuentro, algo que no hacía desde 2020, y se vació ayudando en la defensa, generando ocasiones para sus compañeros. Estos números contradicen las críticas de falta de compromiso defensivo que la afición le ha lanzado a Vini.
Mourinho defiende a Vinicius
Mourinho destacó el compromiso de Vinicius, asegurando que “merece todo mi respeto. No está a tope y lo vemos todos. Él es el primero que lo sabe y está trabajando mucho para ser el que decide partidos”. El técnico también señaló que la falta de rendimiento defensivo en ocasiones se debió a la fatiga, pero valoró la entrega mostrada.
Vinicius firmó un contrato que se extiende hasta 2032, lo que le brinda varios años para reconstruir su relación con la afición del Bernabéu y con el club del Real Madrid. El horizonte temporal permite que tanto el jugador como la directiva trabajen en una solución.
La imagen que acompaña la nota lleva la firma de JUANJO MARTIN / EFE y fue tomada por ManUel Bruña dentro del estadio, recordando que la polémica se vive bajo la mirada de los propios medios de Madrid. El fotoperiodista capturó la tensión en los rostros de los seguidores mientras el Bernabéu vibraba con los pitos.