La Liga
Copa del Rey suspende partido entre Atlético Unión Güimar y Hortaleza
El partido de la Copa del Rey entre Atlético Unión Güimar y Sporting Hortaleza, correspondiente a la vuelta de la eliminatoria previa, fue suspendido después de que el conjunto madrileño declarara inseguras las condiciones para disputar el encuentro, según confirmó la Federación Española de Fútbol (RFEF). En la ida, Sporting Hortaleza había ganado 1-0.
Ataque al autobús
El autobús del equipo visitante fue arrojado contra el estadio municipal José Ramos de Tasagaya, donde varios seguidores del cuadro canario lanzaron piedras. Testigos describieron a los agresores como personas encapuchadas que portaban cuchillos. La agresión se produjo antes de que el equipo llegara a la instalación.
Tensión en el estadio
Una vez dentro del recinto, los jugadores y el cuerpo técnico de Sporting Hortaleza se negaron a abandonar el vestuario, alegando la falta de garantías policiales. La Guardia Civil y la Policía Nacional acudieron al estadio, pero la tensión entre ambos bloques impidió el inicio del partido. Finalmente, el equipo madrileño abandonó el campo bajo escolta y se dirigió al aeropuerto.
Decisión de la Federación
La Federación Española de Fútbol (RFEF) confirmó la suspensión y remitió el caso al órgano disciplinario correspondiente. Entre las opciones que la Federación evaluará están reprogramar el encuentro, trasladarlo a una sede neutral o conceder la clasificación directamente a Sporting Hortaleza. La decisión determinará cuál de los dos equipos avanzará a la siguiente ronda.
En la primera fase, Sporting Hortaleza se impuso 1-0 en su propio terreno, lo que le habría permitido disputar la primera ronda contra equipos como Real Betis, Sevilla FC, Getafe o Rayo Vallecano. El sorteo de la siguiente fase está previsto para el lunes, según fuentes de la competición.
El entrenador de Atlético Unión Güimar denunció haber sido agredido por un miembro del cuerpo técnico visitante durante los incidentes. Además, se informó de que una botella fue lanzada desde las gradas, generando un nuevo intento de enfrentamiento entre los seguidores de ambos equipos.
El contraste entre la violencia que paralizó el duelo y la expectativa de una competición deportiva muestra la gravedad del problema de seguridad en el fútbol amateur. La RFEF deberá resolver el caso pronto para evitar mayores retrasos en el calendario de la Copa del Rey.