Cata y Braulio se disputan el objetivo de Osasuna rumbo a Valencia
En las bulliciosas oficinas del departamento deportivo del Osasuna, el nuevo director José Antonio Prieto, conocido como “Cata”, se rió de la perspectiva de compartir un objetivo de fichaje con su exjefe Braulio Vázquez, ahora jefe deportivo del Valencia. La charla surgió mientras ambos hombres miraban al mismo delantero centro, subrayando el delicado equilibrio entre continuidad y personalidad que Cata prometió aportar al club.
Continuidad y un proyecto fiable
Cata llegó desde las filas del periodismo de Deportivo para asumir el cargo de director deportivo tras nueve años bajo Vázquez. Prometió un “proyecto fiable” centrado en la cantera y en retener a figuras clave como el delantero croata Ante Budimir. Su contrato llega hasta 2029, lo que le brinda tiempo suficiente para consolidar su visión.
Vázquez, quien construyó gran parte de la estructura actual, sigue siendo una figura respetada, pero Cata insiste en que no vivirá a su sombra. “Somos diferentes”, dijo, añadiendo que su objetivo es ser “normal y coherente” mientras preserva los cimientos puestos por su predecesor.
Jugadores clave y desafíos inmediatos
Budimir fue alabado por Cata como “el mejor centrodelantero en la historia del Osasuna”, una afirmación que confirma el papel central del delantero en los planes del club. El lateral Iñigo Arguibilde también recibió el respaldo de Cata, con el director describiéndolo como una futura pieza clave en el flanco derecho.
Más allá de los talentos individuales, Cata expresó su preocupación por la reciente forma del equipo bajo el entrenador Jagoba Ramis, que obtuvo ocho puntos de un posible veintiuno y dejó al conjunto a tres puntos por encima de la zona de descenso. No obstante, sigue confiado en que la plantilla pueda alcanzar sus objetivos.
Cuando le preguntaron sobre el improbable escenario de competir con el Valencia por el mismo jugador, Cata respondió con humor: “El enemigo ni siquiera recibe agua, y luego la pide con gas”. El comentario resaltó la relación competitiva pero cordial entre los dos directores deportivos.
En conjunto, la estrategia de Cata entrelaza un fuerte enfoque en la cantera con la continuidad de líderes consolidados, con el objetivo de mantener intacta la identidad del Osasuna mientras se navegan las presiones de la Liga.