Carlos Herrera critica el gesto a medias de Mbappé, Vinicius y Konaté
En el Martínez Valero, durante la sexta jornada de Liga, Elche y Real Madrid se presentaron con camisetas blancas en apoyo a Ceuta. Kylian Mbappé, Vinicius Junior e Ibrahima Konaté, sin rechazar el protocolo, aparecieron con la camiseta recogida a la altura del pecho, ocultando el lema que portaban sus compañeros.
Los tres futbolistas no negaron públicamente su participación, pero la forma en que doblaron la prenda provocó críticas inmediatas. Según los comunicadores, la diferencia entre aceptar una iniciativa y salir al césped con la camiseta doblada es esencial para la imagen del club.
Libertad del futbolista y obligación del club
Carlos Herrera analizó el asunto en su programa "Herrera en COPE" y recordó que "ponerse o no la camiseta es una decisión personal". Sin embargo, añadió que el gesto "a medias es hacer el ridículo, sobre todo cuando sabes que toda España está mirando y representas al Real Madrid".
Paco González, también en COPE, sostuvo que "es una cuestión de club, el club te dice que hay que ponérsela y te la pones". Para él, la solución elegida por los jugadores fue "fatal", pues "no estás obedeciendo al club" y, en sus palabras, "le estás faltando el respeto a la entidad".
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Campaña solidaria en la Comunidad Valenciana
El acto formaba parte de una campaña promovida en los partidos disputados en la Comunidad Valenciana para apoyar a Ceuta, una causa social que había recibido solidaridad en los últimos días. El equipo de Tiempo de Juego defendió que "esto es una causa social, es un tema de sentimiento, de humanidad y de sensibilidad".
González admitió que un futbolista como Brahim Díaz, internacional con Marruecos, podía tener circunstancias particulares para no participar, pero no vio razón comparable en Mbappé. "¿Qué problema tiene Mbappé en ponerse eso?", preguntó, y concluyó que "el club ha tomado una determinación y punto, y si no, lo dices antes y no sales". Para los críticos, la postura de los jugadores fue insuficiente.
El debate dejó clara la tensión entre la libertad individual y la autoridad institucional en el fútbol español. Herrera cerró señalando que, cuando "toda España está mirando", cualquier gesto a medias se vuelve objeto de ridículo y de amplio escrutinio.