Mundial
La polémica por la roja a Balogun pone a prueba la autoridad de la FIFA
Bélgica ha obtenido permiso para apelar la decisión de la FIFA de no suspender al delantero Balogun para el próximo partido de octavos de final contra Estados Unidos, con plazo límite el lunes a las 14:00 hora neerlandesa, doce horas antes del inicio del partido en Seattle, lo que podría definir la postura de la federación sobre los procesos disciplinarios de la FIFA.
La tarjeta roja recibida en el partido contra Bosnia y Herzegovina normalmente acarrearía al menos una sanción de un partido, pero el comité disciplinario de la FIFA solo emitió una sanción condicional.
La Real Asociación Belga de Fútbol (KBVB) ha ampliado su argumentación y presentará el expediente a la FIFA antes del plazo límite del lunes.
El ex presidente de la FIFA, Sepp Blatter, escribió en X que “El fútbol nunca debe convertirse en un juguete del poder político” en respuesta a la polémica en torno al caso Balogun.
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Blatter añadió que “Las tarjetas rojas no se revocan tras llamadas políticas; se juzgan según las reglas, las pruebas disponibles y los órganos disciplinarios independientes”. Según informes, el presidente estadounidense Donald Trump habría llamado al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedirle que revisara la suspensión de Balogun.El hechizo tardío de Lukaku cambia el destino del Mundial de Bélgica en Seattle
Si la apelación no prospera, Bélgica podrá llevar el asunto al Tribunal de Arbitraje Deportivo tras el partido contra Estados Unidos, una medida que no afectaría al encuentro pero podría servir como un desafío simbólico y posiblemente una reclamación de compensación. La FIFA ha designado a un miembro de su comité de apelaciones para gestionar el caso, y ambas federaciones han sido convocadas a responder antes del lunes a las 14:00 hora neerlandesa, doce horas antes del inicio en Seattle.