Champions League
Barcelona empapado por la lluvia domina al Feyenoord en su debut en la Liga de Campeones
El Barça abrió su campaña de la Champions League con una victoria 5‑1 sobre el Feyenoord en el Camp Nou, bailando bajo la lluvia de la Ciudad Condal. Raphinha celebró su gol del día de apertura mientras el equipo marcó un tono dominante. La actuación insinuó la ambición de luchar por el trofeo 'Orejona'.
La ambición de Laporta
El presidente del club, Joan Laporta, dijo antes del pitido inicial que la búsqueda del 'Orejona' ya estaba en marcha. Añadió que la primera prueba contra el Feyenoord se resolvió con poca dificultad. "Narración y estadísticas del partido: Barça 5-1 Feyenoord" resumió el informe oficial del partido, y Reuters destacó el espectáculo empapado por la lluvia.
Raphinha brilla
En la primera mitad, Lamine dio un pase brillante al brasileño Raphinha por la banda derecha. El extremo controló el balón con un toque exquisito, evadió a St. Juste y Vanhoutte, y curvó un disparo con el pie izquierdo al ángulo superior – un auténtico golazo a pesar del chaparrón.
Adeyemi anotó un segundo gol en el minuto 22, explotando el espacio dejado por la defensa vacilante del Feyenoord. El equipo holandés tuvo dificultades para crear ocasiones, y cuando lo hizo, la línea defensiva del Barcelona las anuló rápidamente.
El doble ataque de Barcelona: el regreso de Raphinha refuerza los planes de la Champions League
Después del descanso, Pedri filtró un pase preciso entre los defensas centrales para Raphinha, que duplicó su cuenta y celebró con una pose al estilo Spiderman. El gol consolidó la ventaja 3‑0 antes de que el equipo holandés lograra recortar.
El consuelo del Feyenoord llegó a través del volea de Zechiël, un disparo casi al poste del tiro libre de Lamine, y el remate de Steijn tras una asistencia de Borges. Gabriel Jesus debutó con el club holandés, pero no pudo cambiar el resultado.
El entrenador Hansi Flick utilizó el último cuarto de hora para rotar su plantilla, dando minutos a Bernal, Gordon y Fermín. La profundidad de la plantilla del Barcelona se mostró, reforzando las expectativas para una temporada que aspira a los máximos honores.