Barça prepara una respuesta contra la multa simbólica de la RFEF

En los pasillos del Spotify Camp Nou, los juristas del FC Barcelona examinan un aviso de sanción. A pesar de una cantidad irrisoria de 602 euros, el club se prepara a impugnar la decisión oficial definitiva de la Federación Real Española de fútbol.
Una multa simbólica impugnada
El Barça ha confirmado que apelará la sanción de 602 euros, impuesta tras una denuncia del Atlético de Madrid. Los Rojiblancos acusan a los dirigentes barceloneses de haber entablado negociaciones prohibidas con Julián Álvarez mientras aún estaba bajo contrato.
La comisión extraordinaria de la RFEF consideró que el FC Barcelona había cometido una « infracción menor » en virtud del artículo 133 del código disciplinario. Esta calificación subraya la naturaleza simbólica de la sanción.
La FIFA declaró su incompetencia para resolver las especificidades de este litigio interno, dejando a la RFEF como única autoridad decisoria. Esta posición refuerza la voluntad del club de continuar la batalla jurídica.
Julián Álvarez debe olvidar la polémica y marcar con el Atlético
Según el diario SPORT, la dirección del Barça, instalada en el Spotify Camp Nou, considera que pagar la mínima multa equivaldría a reconocer una culpabilidad. El departamento jurídico afirma que la conducta del club a lo largo del expediente Álvarez ha sido conforme al reglamento.
El club sostiene haber respetado el protocolo habitual al enviar una propuesta formal al Atlético. Argumenta que la falta de respuesta del Atlético a esta oferta no debe impedir estudiar la viabilidad de un traspaso, que el jugador habría expresado el deseo de unirse a la capital catalana.
Al rechazar aceptar la sanción, el Barça busca preservar su honor y establecer un precedente para futuras negociaciones de traspaso. La disputa pone de relieve las tensiones persistentes entre los dos pesos pesados de la Liga.