Barça lucha contra sanción de 22,5 millones y su patrimonio negativo
En la Asamblea General Ordinaria de 2026, Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, se dirigió a los socios bajo la atenta mirada de cientos de seguidores mientras recordaba que el Barça debe evitar una sanción de 22,5 millones de euros impuesta por la UEFA si supera los 20 millones de pérdidas.
La reconstrucción económica del club azulgrana avanza, pero aún persisten compromisos que reducen el margen de tiempo para corregir la situación. Por eso, el ejercicio 2026‑27 adquiere una importancia especialmente relevante, pues será decisivo para cerrar la brecha financiera.
Queda pendiente una parte de la sanción original de 45 millones de euros impuesta por la UEFA. En concreto, el Barça podría verse obligado a abonar 22,5 millones si al cierre de la temporada registra pérdidas superiores a 20 millones de euros.
Patrimonio neto y sanción pendiente
El programa "Què t'hi jugues" de SER Catalunya confirmó, junto a la RFEF y la UEFA, que el club aún debe mejorar su patrimonio neto negativo, que actualmente ronda los 168 millones de euros. Esta circunstancia implica que, pese a lo defendido por el vicepresidente económico Ferran Olivé, la sanción de 45 millones no está cerrada por completo.
Barcelona debe ordenar sus finanzas para evitar sanción de la UEFA
El Barça canalizó la sanción mediante un préstamo subordinado, lo que le permitió afrontar el expediente abierto por la UEFA. Ya había abonado 15 millones de euros en 2025 y superó la primera condición, que exigía pérdidas inferiores a 5 millones en la temporada 2025‑26, evitando así activar la multa de 22,5 millones correspondiente.
Objetivo 2026‑27 y riesgos de registro
El segundo objetivo consiste en compensar las pérdidas acumuladas que originaron la sanción, con un plazo de tres años para corregir el desequilibrio. Las cuentas del ejercicio 2026‑27 serán determinantes para cubrir esas pérdidas acumuladas entre 2024 y 2027 y cerrar definitivamente la amenaza sancionadora.
Si el Barcelona supera los 20 millones de pérdidas al cierre del ejercicio, además de la multa de 22,5 millones, podría enfrentar dificultades para inscribir futbolistas. El buen comportamiento contable de la temporada anterior, junto al adelanto de 15 millones, le permitió obtener la licencia de la RFEF para disputar la Champions League.
El objetivo final del club es evitar el pago de los 22,5 millones aún en juego y mantener su situación federativa para competir en competiciones internacionales, garantizando la inscripción de jugadores sin las limitaciones derivadas de la sanción.