Alberto González bajo presión en Albacete antes del duelo con Girona
En el crepúsculo del viernes, el estadio Montilivi se prepara para recibir al Albacete, cuyo entrenador Alberto González llega a la séptima jornada de la Segunda División con tan solo un punto de los dieciocho posibles. Un triunfo es la única salida para que su continuidad, garantizada hasta junio de 2027, no quede en manos de la propiedad.
Alberto González llega a la séptima jornada de la Segunda División con el peor balance de su etapa en el Carlos Belmonte: solo un punto de los dieciocho disputados. Ese único punto sitúa al Albacete en la zona más baja de la tabla. La escasa puntuación ha generado un clima de incertidumbre en la directiva.
Hace dos semanas el mensaje era distinto. Tras la derrota 2-0 ante el Castellón en Castalia, la cuarta consecutiva, el club descartó cualquier ultimátum antes del encuentro con Granada. En rueda de prensa, Alberto González respondió con un triple «no» cuando le preguntaron si aceptaría un ultimátum y calificó de «horribles» los últimos treinta minutos del partido.
Actualmente, el partido contra el Girona se ha convertido en un ultimátum, ya sea verbalizado o tácito. Una derrota dejaría al equipo manchego con un punto de veintiuno, mientras que un empate apenas lo elevaría a dos de veintiuno. Solo una victoria garantiza que la continuidad del técnico, asegurada hasta junio de 2027, no quede en manos de la propiedad.
El ultimátum en Montilivi
El encuentro del viernes en Montilivi es la primera cita en la que solo le sirve ganar a González. El técnico malagueño sabe que cualquier otro resultado comprometería seriamente su futuro.
Factores internos que complican la situación
Informes internos señalan que la preparación física del conjunto ha decaído en varias segundas partes. Además, el número elevado de lesiones y problemas físicos entre los jugadores ha mermado la disponibilidad del plantel.
Desde el inicio de la temporada, González ha advertido que el vestuario no está plenamente disponible, lo que dificulta la cohesión del grupo. El club ha manifestado su intención de evitar una decisión basada únicamente en el último resultado.
El Albacete anunció la renovación de González y su cuerpo técnico hasta junio de 2027, tras superar los cien partidos al frente del banquillo. El entrenador aterrizó el 27 de marzo de 2024, salvó al equipo con cinco victorias seguidas y firmó una Copa del Rey que el Belmonte aún recuerda. Hace un año, una situación similar en septiembre obligó al club a considerar alternativas, pero González logró reconducir la temporada y obtuvo la renovación.
Hoy, la diferencia es el volumen del agujero: seis jornadas con un solo punto dejan muy poco tiempo para repetir aquella reacción. El viernes será decisivo para definir si González continuará al frente del Albacete.