Aguirre impone ritmo en Paterna mientras Diakhaby vuelve al grupo
Javier Aguirre ya dirige los entrenamientos en Paterna y, al mismo tiempo, celebra el regreso de Mouctar Diakhaby al grupo. El técnico mexicano, recién llegado a Manises, tiene tres semanas para intentar sacar al Valencia de la zona roja con rapidez, según la crónica de Periodista Deportivo bajo el título 'Del aeropuerto al césped'.
Llegada y primeros pasos
Aguirre aterrizó en el aeropuerto de Manises y apenas tuvo tiempo para deshacer las maletas antes de ponerse la ropa de entrenamiento del club blanquinegro. Llegó acompañado de sus colaboradores Toni Amor y Pol Llorente, y junto a Braulio Vázquez recorrió el campo para conocer a la plantilla.
El plan inicial contemplaba un descanso durante el fin de semana, pero el nuevo entrenador decidió mantener los entrenamientos el viernes y el sábado, reservando solo el domingo como día libre. Esa decisión la intensidad con la que Aguirre quiere afrontar el desafío.
Su primer partido oficial será el 11 de octubre contra el Racing de Santander en El Sardinero, aunque la preparación ya comenzó en Paterna. Valencia llega a la parada con cuatro puntos tras siete jornadas, situado en la zona baja de la clasificación y con muchas dudas acumuladas.
Javier Aguirre llega a València y promete devolver la fortaleza a Mestalla
El cuadro médico bajo vigilancia
El técnico también debe atender a un amplio equipo médico formado por Tárrega, Copete, Sadiq, Diego López y Foulquier, que ya había condicionado el inicio de la temporada bajo el exentrenador Corberán. A ellos se suman Rioja y Guido, quienes también han lidiado con molestias y aprovecharán el parón para recuperarse.
La buena noticia es la reincorporación de Diakhaby, quien se lesionó el 6 de septiembre en la derrota 0‑5 ante el Barcelona en Mestalla, con una lesión en el aductor largo de la pierna izquierda. Iker Córdoba lo sustituyó en la zaga y ahora el defensa francés vuelve al grupo para reforzar la defensa.
Aguirre buscará trasladar su experiencia de los banquillos españoles a Mestalla, convertir el estadio en una fortaleza y sumar los puntos necesarios para alejar una vez más los fantasmas del descenso.